mayo Mes de la virgen

El beato Pablo VI en la carta Encíclica “Mense Maio”, atribuye de manera impresionante lo bello de este mes a la virgen María. Según él, “el mes de mayo es el mes en el que los templos y en las casas particulares sube a María desde el corazon de los cristianos el más ferviente y afectuoso homenaje de su oración y de su veneración. Y es también el mes en el que desde su trono descienden hasta nosotros los dones más generosos y abundantes de la divina misericordia.”

 

No se puede afirmar que los cristianos católicos muestran su sentido de veneración a la Virgen María únicamente en el mes de mayo, sino que lo especial de este mes es que, toda la Iglesia pone su atención a la contemplación del papel de la madre de Dios en la historia de nuestra salvación. Para ello, el mes de mayo es tiempo de intensificar nuestras oraciones a Dios a través de María por las necesidades propias y las del mundo entero. Es tiempo en el que la Iglesia invita a todos los fieles a interiorizar e imitar las virtudes de María  tanto a nivel personal como comunitario. Así que, el rezo del rosario se vuelve muy importante durante este mes. A través de la contemplación de diferentes misterios del rosario, María nos trae a Jesús a nuestras vidas como lo trajo al mundo durante la Encarnación.